Teórico Inaugural de Psicología I

10 de Abril de 2007

 

Profesora Adjunta a cargo Ana María Talak.

 

El teórico comienza con un panorama metodológico y conceptual general de la materia. Luego la presentación de la perspectiva histórica con la cual se abordarán los contenidos, la importancia de la escritura académica y por último la presentación  de la página Web de las Cátedras de Psicología I y II: www.psicologia.historiapsi.com.

 

Unidad 1 - Problemas y perspectivas histórico-epistemológicas de la Psicología.

 

En la primera unidad se plantean los problemas que luego se retomarán en las unidades siguientes. Se trata de las cuestiones historiográficas y epistemológicas de la Psicología.

En cuanto a las primeras, se debe destacar la importancia de la historia, no solo como una revisión del pasado, sino para poder situarse en el presente, a partir de una revisión crítica, y para poder proyectarse hacia el futuro. La historia permite ver cómo ciertos errores se repiten y marcan nuestro presente y hay que considerar que nuestro presente  es también un momento histórico, y que aunque estemos insertos en él, es importante poder tomar distancia de ese presente y analizarlo críticamente al igual que otros momentos históricos.

Las cuestiones epistemológicas tienen que ver con que la epistemología brinda ciertas herramientas que permiten reflexionar acerca de la producción de ciertos conocimientos y evaluar esa producción. Se relaciona con la necesidad de desarrollar un escepticismo, pero no en su connotación negativa de “no creer en nada”, sino en su sentido etimológico (del verbo griego skeptomai) de “examinar cuidadosamente antes de pronunciarse sobre algo”. Las cuestiones epistemológicas aportan estas herramientas para poder “examinar”. Aquí es importante una mención a Thomas Kuhn, en cuanto al análisis estructural que hace de las ciencias. La idea es promover una mirada crítica.

 

Los puntos 2 y 3 de la Unidad 1 se verán en los trabajos prácticos, corresponden a dos autores Roger Smith y Kurt Danziger que representan dos concepciones muy vigentes, actuales y que dejan de lado la cuestión epistemológica, y se inclinan por los aspectos más culturales y sociales en el análisis de las teorías psicológicas.

 

Unidad 1, punto 1. El conocimiento sobre el ser humano ha estado tironeado desde las ciencias naturales y las ciencias sociales. Cuando a fines del siglo XIX la Psicología intenta justificarse como ciencia toma los modelos más vigentes en ese momento: la física y la fisiología. La física es la que se funda con Galileo, que intenta homogeneizar el espacio, estableciendo leyes generales. Y la fisiología aporta a la psicología la explicación de diferentes fenómenos a partir del funcionamiento del sistema nervioso central.

También es influenciada, además de la física y la fisiología, por la medicina psiquiátrica, en tanto ésta se pregunta qué hacer con la dimensión del sufrimiento humano y su tratamiento, no tanto del cuerpo, sino de la mente. De allí surgen las psicoterapias.

Del impacto de estos tres modelos surgen concepciones mecanicistas (deterministas), y buscan explicaciones universales, y leyes que permitan generalizar.

Por otro lado también recibe influencia de la filosofía, en la cual prima ese “plus” humano de la cultura, el lenguaje, la cual no busca explicar para predecir y encontrar leyes universales, sino que buscan el sentido, la comprensión de lo humano a partir de su singularidad, de su historicidad.

 

Presentación del texto de Antonio Caparrós: el autor muestra que desde los orígenes de la Psicología (último cuarto del siglo XIX) hasta la actualidad, siempre hubo fragmentación, es decir, falta de unidad. De la constatación de esta situación surge la conciencia de crisis en la Psicología. Esta conciencia de crisis ha estado presente a lo largo de toda la historia de la psicología. En las últimas décadas (desde los ´70), Caparrós señala que el concepto de crisis es tomado de T. Kuhn[1], quien es un físico que intenta comparar la física de Aristóteles con la de Galileo, y cuando lo hace se da cuenta de que no se puede “traducir” una a la otra en todos sus aspectos, pues se trata de cosmovisiones diferentes, de paradigmas inconmensurables. Podemos comparar esto con la diferencia entre dos idiomas. Es como viajar a un país con un idioma desconocido, o intentar traducir uno a otro unívocamente, es imposible, algunos términos pueden traducirse, otros no literalmente. Se plantea aquí la relación entre lenguaje y formas de vida y formas de concebir el mundo.

El lenguaje científico no refleja la realidad tal cual es, sino que el lenguaje mismo forma parte e influye en esa realidad que se está observando, la modifica. Kuhn  se dio cuenta de que para pasar de un paradigma a otro (por ejemplo de la física aristotélica a la física galileana) se pasa antes por un período de crisis, no solo porque hay contrastaciones fallidas, o porque problemas que no se pueden resolver pero que se supone que se resolverán más adelante, sino fundamentalmente por la intuición de los científicos de que ese marco teórico es ya inadecuado para explicar ciertos problemas, es decir, la intuición de que lo que falla es el marco teórico, y no que el problema está en la cuestión a explicar. Esa crisis desata un período de ciencia extraordinaria, en el que además de continuar realziando investigaciones empíricas, comienzan a discutirse cuestiones relativas al paradigma. En el caso histórico estudiado por Kuhn, la crisis del paradima aristotélico conduce a una revolución científica en donde surge un nuevo sistema teórico que reemplaza al anterior. Entre los paradigmas hay una ruptura, una discontinuidad. No se trata de un avance acumulativo del conocimiento. Esos problemas que no pueden resolverse por determinado sistema de teorías científicas, son llamados por Kuhn anomalías, pero no cualquier problema sin resolver es una anomalía, sino solo aquellos que generan dudas sobre el paradigma vigente. El paradigma es ese conjunto de teorías que en un momento dado reina en el mundo científico, que constituye una cosmovisión sobre la realidad. El paradigma no abarca solo las hipótesis fundamentales o auxiliares de la teoría fundamental, sino creencias ontológicas (de qué está constituido el mundo), epistemológicas (cómo es el conocimiento legítimo), metodológicas (qué formas de indagación científica son válidas), éticas (qué se puede hacer y qué no cuando se investiga en un área, con seres humanos, con animales, etc.), sobre el lenguaje (qué términos se pueden usar en el ámbito académico, el estilo para escribir considerado válido, etc.).

La crisis puede llevar, revolución mediante, a la adopción de un nuevo paradigma, y allí comienza un nuevo período de ciencia normal. Entre un paradigma y otro existe una relación de inconmensurabilidad y hay una ruptura entre ambos.

En Psicología por ejemplo, el cognitivismo surge como nuevo paradigma reemplazando al conductismo, así lo piensan algunos teóricos cognitivistas, pero Caparrós dice que no hacen más que legitimar de esa manera, su posición como “nueva alternativa”. En realidad decir que todas las ciencias funcionan así (de acuerdo al modelo que propone Kuhn) es erróneo. Este modelo no sirve en Psicología en tanto  siempre hubo en nuestra disciplina conciencia de crisis. No se puede medir desde el concepto de “crisis” en el sentido kuhniano. Tampoco desde la oposición unidad – pluralidad, pues es también un criterio tomado de las ciencias naturales. En cambio, Caparrós propone 2 criterios para contestar si la Psicología constituye una ciencia:

·        La rigurosidad científica, es decir que exista coherencia lógica y conceptual interna y  cierta concordancia entre los diversos niveles de enunciados de la teoría, entre lo teórico y los datos empíricos. El hecho de que los datos no determinen totalmente a la teoría, sino que sea posible su “interpretación” por diferentes teorías, no implica que no deba haber cierta relación entre aquellos y éstas.

La subdeterminación de la teoría por los datos, consiste en la correspondencia de la teoría con los datos, aunque esta no sea “la única”, ni “la verdadera”, sino que exista la posibilidad de que otras teorías también puedan concordar con esos mismos datos.

·        El sentido, es decir, la relevancia de lo que se investiga. Criterio que tiene que ver con lo social, lo que interesa conocer, lo que hace que un conocimiento sea significativo.

 

Unidad 1, punto 4. Georges Canguilhem, intentará definir qué es la Psicología por su proyecto oponiéndose a Daniel Lagache en su libro “La unidad de la Psicología” de 1947. Canguilhem escribe en 1951 “¿Qué es la Psicología?”, en donde afirma que es el proyecto lo que define a una disciplina científica. Una ciencia ya no se define por un método ni un objeto. Tampoco puede definirse desde su práctica. Dice que “la Psicología no sabe lo que es”, no tiene especificidad claramente definida. A él no le interesan las cuestiones de hecho, sino lo que se debe ser, porque es un filósofo de las ciencias, quiere saber qué tienen en común los saberes que se dicen “psicológicos”. Al preguntar por el concepto pregunta por su esencia. (Este tema se retomará luego).

José Bleger en Argentina retoma algunas ideas de Lagache cuando debe definir que enseñará en Psicología.

Lagache por su parte, en el libro mencionado, intenta responder qué es la psicología examinando dos grandes tendencias que predominan en la psicología de su tiempo (de la década de 1930 a mediados de la década de 1940): el humanismo psicológico, y el naturalismo psicológico. Estas dos tendencias que identifica Lagache se diferencian en cinco aspectos.

 

NATURALISMO PSICOLÓGICO

HUMANISMO PSICOLÓGICO

1.- Cómo concibe el “hecho psíquico”: como “cosa”; debe estudiarse desde afuera.

1.- Cómo concibe el “hecho psíquico”: como vivencia, conciencia, sentido.

2.- Cómo conocer los hechos psíquicos: a través de la explicación y predicción, estableciendo leyes generales de causa-efecto. En términos cuantitativos.

2.- Cómo conocer los hechos psíquicos: a través de la comprensión, en términos cualitativos.

3.- Relación parte/todo: el todo es yuxtaposición de elementos (método analítico: desmenuzar en elementos simples lo más complejo).

3.- Relación parte/todo: el todo da el sentido a las partes, es más que la mera suma de ellas (método sintético).

4.- Cuál es el sustrato de la vida psíquica: lo orgánico.

4.- Cuál es el sustrato de la vida psíquica: las capas más profundas de la personalidad, lo inconsciente.

5.- Cómo reconoce los valores y la finalidad de la conducta: no lo tiene en cuenta.

5.- Cómo reconoce los valores y la finalidad de la conducta: lo tiene en cuenta primordialmente, es el aspecto más subjetivo de la conducta, da cuenta de lo adaptado o no de una conducta.

 

 

Estas dos tendencias son arquetipos, dice Lagache, pues todas las teorías tienen algo de las dos, excepto el conductismo que sería “puro”. Todas las teorías experimentalistas pertenecen al naturalismo y las demás, especialmente el Psicoanálisis, al humanismo. El autor intenta luego conjugar  al Psicoanálisis con las teorías experimentalistas, dice que no son necesariamente incompatibles, sino por el contrario son complementarias unas con otras. Llega a la conclusión de que la Psicología es una teoría general de la conducta humana. Y esto es lo que tienen en común todas las escuelas o teorías psicológicas. Para Lagache la conducta sería el objeto de la Psicología.

 



[1] Thomas S. Kuhn, La estructura de las revoluciones científicas, México, Fondo de Cultura Económica, 1985.