Las Cátedras Psicología I y Psicología II repudiamos cualquier intento de modificación de la Ley Nacional de Salud Mental

Las Cátedras Psicología I y Psicología II repudiamos cualquier intento de modificación de la Ley Nacional de Salud Mental. El proyecto de reforma por decreto de la reglamentación de la LNSM N° 26.657 modifica la esencia de una ley consulta constituida por acuerdos intersectoriales considerada modelo por los organismos internacionales de protección de Derechos Humanos. La nueva reglamentación contradice los principios esenciales de la Ley, elimina la perspectiva de Derechos Humanos y modifica la concepción de salud mental. Por otra parte, el que la mencionada reforma se lleve a cabo por medio de un decreto, saltea los estamentos democráticos y sortea el pronunciamiento del Congreso de la Nación ante semejante retroceso histórico.

Entre otras cosas, el decreto altera sustancialmente la concepción integral de salud mental como proceso multideterminado por componentes históricos, culturales, biológicos y psicológicos. Al mismo tiempo, reinstala el modelo médico hegemónico, de cuya perspectiva biologicista reduce las diversas formas de sufrimiento mental a la categoría simplista de “enfermedad”. Restablece el “manicomio”, desterrado en la LNSM, promoviendo prácticas de aislamiento e internación justificadas con el concepto de peligrosidad, desviando el foco de la noción de daño para sí o para terceros. Finalmente fomenta el modelo tutelar, sustituyendo la voluntad y la capacidad de autonomía de las personas por la declaración de incapacidad, socavando de este modo su derecho a una defensa técnica.

A través de la enseñanza universitaria que proponemos en nuestras asignaturas, sabemos que las formas de nombrar a las personas y sus padecimientos, lejos de ser neutrales, están irremediablemente atravesadas de valores políticos que muestran intereses y determinan las prácticas. El arrasamiento del espíritu de la Ley descuida a los sectores más vulnerables que necesitan el respaldo de los derechos para la restitución de su dignidad. Exigimos se cumpla con la Convención sobre Derechos de las Personas con Discapacidad y no se firme este decreto inconstitucional y regresivo.

Cátedras Psicología I y Psicología II. Facultad de Psicología UNLP.

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